VIOLENCIA DE GÉNERO
“Amurallar el propio sufrimiento es arriesgarte a que te devore desde el interior”. Frida Kahlo
La violencia de género puede ser definida de múltiples formas pero de acuerdo con la Ley 13/2007 de 26 de noviembre, de Medidas de Prevención y Protección Integral contra la Violencia de Género, en su artículo 3 es definida como:
“Cualquier acto de violencia basada en género que tenga como consecuencia, o que tenga posibilidades de tener como consecuencia, perjuicio o sufrimiento en la salud física, sexual o psicológica de la mujer, incluyendo amenazas de dichos actos, coerción o privaciones arbitrarias de su libertad, tanto si se producen en la vida pública como privada.”
Hace años que colaboro como psicóloga con una asociación que apoya a las mujeres que han sufrido o sufren violencia de género y que atiendo en mi consulta a muchas mujeres, que en mayor o menor grado han sufrido violencia de género.
El gran problema con que me encuentro a diario en mi consulta es que la violencia de género es entendida como la violencia física, pero como se muestra en el grafico a continuación, la violencia física es solo la punta del iceberg, mientras que existen otros muchos tipos de violencia que son invisibles para la sociedad y para las propias mujeres. Y que al estar normalizados hacen que las mujeres no puedan darse cuenta a tiempo de que están siendo mal-tratadas o piensen que será algo que pasará.
Ciclo de la violencia de género
Para muchas mujeres es difícil comprender como una persona a la que quieren y la que en algún momento las “quiso” puede ejercer estos comportamientos sobre ellas. En estas relaciones se produce el ciclo de la violencia, que se repite una y otra vez y a medida que pasa el tiempo, las agresiones crecen en frecuencia, intensidad y duración.
¿Cómo me puede ayudar la terapia psicológica?
Las mujeres que sufren violencia de género pueden tener diversas consecuencias psicológicas de la violencia sufrida:
- Miedo o terror, ataques de pánico
- Ansiedad intensa
- Respuesta de hipervigilancia
- Trastornos del sueño
- Dificultad para concentrarse
- Baja autoestima
- Falta de asertividad
- Conductas de riesgo – adicciones
- Sentimientos de vulnerabilidad
- Ideas e intentos de suicidio
- Patologías agravadas o desestabilizadas por la violencia
Estos problemas pueden llegar a desencadenar:
- TEPT. Trastorno de Estrés Postraumático
- Depresión
- Trastornos de Ansiedad
- Trastornos cognitivos y relacionales
Toda esta sintomatología puede ser elaborada con ayuda profesional, pide ayuda!
¿Cómo saber si estas sufriendo violencia de género?
Si tu marido o tu pareja…
- Te grita con frecuencia
- Se burla de ti y te critica constantemente
- Te humilla en presencia de otras personas
- Te descalifica e insulta
- No le gusta que hables con otras personas, que salgas, que tengas amistades
- No te suele tener en cuenta para tomar decisiones que te afecten a ti o tu familia
- Te amenaza verbalmente
Tipos de violencia de género
Existen distintas formas en que se puede ejercer este tipo de violencia:
Maltrato psicológico
Este abuso se realiza para lograr controlar al otro, minando su confianza, su autoestima, aumentando su vulnerabilidad para que se vuelva totalmente dependiente del dominador, es lo que Mari-France Irigoyen (2006) llama “la colonización de la mente”. Existen diferentes modos de ejercerla:
Abuso emocional
Se desvaloriza y menosprecia a la persona, comenzando con sutiles críticas a su modo de pensar, sentir y actuar que van aumentando cada vez más a medida que se consolida la relación, con desprecios explícitos, atacando sus puntos débiles y criticando cada una de sus acciones e ideas entre otras formas. Se utiliza también bastante a menudo el chantaje emocional.
Abuso verbal
Adopta tres formas, como señala Ramírez Hernández (2000): la cosificación, la denigración y la amenaza. La primera se produce cuando se trata al otro como un objeto, quitándole su humanidad. Denigrarla es no dar ningún valor a su palabra e ideas, al criticarla, juzgarla y definirla de forma peyorativa y descalificadora, haciendo que piense que no tiene ninguna capacidad o virtud. Las amenazas verbales son formas de coaccionar mediante promesas de que si no hace lo que él quiere la va a golpear.
Abuso espacial y social
Esta modalidad de violencia estaría incluida tanto dentro del maltrato psicológico como del físico. Porque se refiere a todas las prohibiciones que va estableciendo la persona que agrede, a la libertad de movimiento y de interacción del otro; controlando lo que ella hace, con quien puede hablar, a quien puede ver, lo que debe leer y qué actividades puede hacer, incluyendo las relaciones que puede tener con la familia de origen, prohibiendo cualquier lugar de independencia y de intimidad propio.
Abuso económico
Otro modo importante de menoscabar la autoestima y la independencia de la persona, busca conseguir que la víctima dependa económicamente del agresor.
Maltrato físico y sexual
Abuso físico
Generalmente, cuando se habla de esta modalidad de violencia, se la centra en los golpes, empujones, etc. que son visibles y que aparecen, cuando las estrategias psicológicas no son suficientes para dominar a la mujer. Pero en realidad también es violencia física el controlar como se viste y actúa. Por ejemplo, le dice que las minifaldas le quedan mal, que usa ropa provocativa, que habla mucho, que coquetea con los amigos, etc. Esta modalidad de violencia se llama de control del cuerpo y del movimiento, para diferenciarla del maltrato de los golpes, empujones y otras expresiones contundentes de maltrato físico.
Abuso sexual
Este tipo de maltrato podría incluirse en el físico, pero es mejor definirlo como una modalidad aparte de las dos anteriores, porque adquiere ribetes complejos y especiales que dejan secuelas psicológicas y físicas profundas. Las modalidades de abuso sexual que utiliza el agresor son variadas y van desde el menosprecio a la sexualidad de la mujer hasta las violaciones. En este sentido, se entiende por violencia sexual todo acto u acción que vulnere la sexualidad de la otra persona.
Para todas las mujeres, en especial para las supervivientes, quiero decirles que:
Sí, HAY salida!