DEJAR DE FUMAR
Seguro que tienes ya buenas razones, pero por si quieres repasarlas, te recuerdo que la mejoría y los efectos positivos son prácticamente inmediatos: antes de 8 horas, se habrán normalizado tus niveles de oxígeno en sangre, y habrá disminuido el nivel de monóxido de carbono hasta su valor normal. Y a las 24 horas habrá disminuido de forma apreciable el riesgo de sufrir un infarto de miocardio. Todo esto por no hablar de la recuperación del gusto, el olfato, la forma física, y otros aspectos de tu vida. Y el ahorro económico, claro.
Dejar de fumar es posible, pero no vamos a negar que se necesite algo de esfuerzo. Este esfuerzo puede ser paliado si acudimos a un especialista que nos proporcione un apoyo y nos haga el camino más fácil.

Fumar es una conducta que se explica en primer lugar por factores sociales de disponibilidad, accesibilidad y publicidad; en segundo lugar, por factores psicológicos de reforzamiento y procesos cognitivos y, en último lugar, por la dependencia fisiológica de la nicotina. Para dejar de fumar y mantener la abstinencia es necesario tener en cuenta estos tres factores.
En mi consulta de psicología realizaremos una evaluación para ver el grado de motivación para dejar de fumar y los factores que están influyendo en continuar con este hábito.
Posteriormente te propondré un plan de tratamiento de tres fases: preparación, abandono y mantenimiento. Trabajaremos con EMDR para desensibilizar la parte fisiológica y emocional de la adicción, además trabajaremos tus pensamientos e ideas en relación al consumo.
Recalcar que entre todos los tratamientos disponibles para dejar de fumar destacan los psicológicos por ser los más completos y obtener un alto nivel de abstinencia. Si realmente estas motivado/a para dejar de fumar contacta conmigo y te orientaré sobre cómo hacerlo.